(por si alguien algún día me quiere conocer)
A mí, cuando me escuchan cantar, me comparan con quien peor cante de sus conocidos. No es que no pueda entonar, es que no puedo ni siquiera seguir el ritmo de la canción (eso me dicen, por lo menos). La verdad es que para mí yo canto zafable...
Y cuando voy caminando camino como cualquiera, antes miraba para abajo, se ve que de algún lado en algún momento gané algo de dignidad; ahora miro para arriba. Es mejor, saben? A la larga pesa menos el cuello, y se pueden ver más cosas. Claro que, la contra partida es que, cuando miro para arriba, me gusta ver a la gente que camina y eso, en nuestra cultura, está mal visto. Entonces me miran... cada uno con una cara en especial: algunos con una cara de bronca, otros con cara de 'qué te importa?!', otros con cara de 'vení que te doy'. Creo que nunca nadie me miró a mí con cara de 'qué tenés?/qué hacés?'. No sé por qué. Quizás tenga que presentar mi CV en lo de Rial y dedicarme a ser paparazzi... después de todo, eso es lo que hacen ellos, no?
En casa no soy de salir de mi cuarto, aunque a veces sí. Hoy, por ejemplo, estuve todo el día en frente de la PC (y ya no lo soporto más). Todo sea por querer aprobar las materias. Tomaré el té y me iré a la facultad después y alquilaré un DVD. Estoy ansiosa por saber si mi hermana querrá verlo conmigo. Ojalá que sí. Ojalá que no salga y se quede conmigo. Necesigo contacto humano...
viernes, 6 de julio de 2007
lunes, 2 de julio de 2007
Opiniones
A veces tengo opinones que no se sostienen por ser yo la que las diga (y no porque en sí mismas no funcionan). Tengo, de hecho, ciertas posturas que hacen menos creíbles mi opiniones, tengo una historia de vida que quizás las hace menos sostenibles, y que quizás me hace menos real a mi (o menos persona).
Sin embargo, de todas mis opiniones sí tengo una que la llevo como una verdad. No me importa convencer a nadie de que es una verdad, pero si alguien discute conmigo y no comparte esa verdad, será muy difícil para mi entablar una amistad. Mi no-verdad (pero sí muy real para mí) es que no hay opiniones/ideas que sean más importante que los sentimientos. Digamos, que no moriría por una idea, ni siquiera me pelearía con alguien por una idea, puedo divertirme discutiendo una idea, pero no pondría jamás nada personal en ella.
Claro que tengo razones que me han llevado a pensar que una idea vale menos que un sentimiento (razones que no tiene asidero acá, porque yo no quiero convencerlos de que es así), pero sin duda es una de las posturas que más desautorizan cualquier otra idea que pueda tener yo. Lo peor de todo es que realmente siento que sea así... y no pondría en juego ninguna amistad por una idea, pero, por el otro lado, me es imposible entonces discutir con alguien que defiende las ideas tan fervienemente como a sus propios sentimientos (o, mejor dicho, más ferviente que a sus sentimiento) o, más aún, que convierte las ideas en sentimientos. Yo no puedo sentir las ideas, sólo puedo pensarlas. Quizás sea eso. De todas formas no me quejo, está bien. Tampoco es que tenga ideas tan grandiosas, sólo que, si alguna vez hablan conmigo, acuérdense que yo no me voy a matar por defender lo que opino, ni voy a tratar de convencerlos, pero no por eso piense que estoy diciendo un disparate o una locura. Quizás algo de razón tenga (en alguna de las cosas que diga), quizás no.
Sin embargo, de todas mis opiniones sí tengo una que la llevo como una verdad. No me importa convencer a nadie de que es una verdad, pero si alguien discute conmigo y no comparte esa verdad, será muy difícil para mi entablar una amistad. Mi no-verdad (pero sí muy real para mí) es que no hay opiniones/ideas que sean más importante que los sentimientos. Digamos, que no moriría por una idea, ni siquiera me pelearía con alguien por una idea, puedo divertirme discutiendo una idea, pero no pondría jamás nada personal en ella.
Claro que tengo razones que me han llevado a pensar que una idea vale menos que un sentimiento (razones que no tiene asidero acá, porque yo no quiero convencerlos de que es así), pero sin duda es una de las posturas que más desautorizan cualquier otra idea que pueda tener yo. Lo peor de todo es que realmente siento que sea así... y no pondría en juego ninguna amistad por una idea, pero, por el otro lado, me es imposible entonces discutir con alguien que defiende las ideas tan fervienemente como a sus propios sentimientos (o, mejor dicho, más ferviente que a sus sentimiento) o, más aún, que convierte las ideas en sentimientos. Yo no puedo sentir las ideas, sólo puedo pensarlas. Quizás sea eso. De todas formas no me quejo, está bien. Tampoco es que tenga ideas tan grandiosas, sólo que, si alguna vez hablan conmigo, acuérdense que yo no me voy a matar por defender lo que opino, ni voy a tratar de convencerlos, pero no por eso piense que estoy diciendo un disparate o una locura. Quizás algo de razón tenga (en alguna de las cosas que diga), quizás no.
lunes, 25 de junio de 2007
Elecciones
Independientemente de a quién hayan votado (o de a quién hubieran querido votar), a mí hay una duda que me surge... cómo hace un presidente (leáse Kirchner) para gobernar con un Jefe de Gobierno (leáse Macri) al cual atacó con afiches que ni siquiera se animó a firmar. Digo, más allá de si estaban justificados, no es como putear a alguien, que la otra persona te escuche, no hacerte cargo y después tener que resolver un proyecto juntos?
miércoles, 20 de junio de 2007
De lo mierda que somos
Los que dicen que no hay nada peor que la indiferencia no entienden nada, o no viven relativamente bien: existe algo peor que la indiferencia: el sensacionalismo.
Que en un noticiero pasen a un hombre de 50 años, de menos de 40 kilos, picado por vinchugas (demás está decir que tiene Chagas) y con tuberculosis, sólo para reportar que hay alguien que sufre así no tiene nombre. Preguntarle después a un antropólogo 'por qué los indios no tienen futuro?' y no hacer nada no hace más que enfatizar la falta de trascendencia que tiene la nota para el periodista. El antropólogo le respondió que no sabía, pero que estaban destinados a desaparecer.... yo no sé, que existan los Tobas o no a mí no me parece lo importante, que exista un hombre que no puede dormir porque esos bichos horrendos lo muerden toda la noche, eso ya es demasiado. Personalmente: si yo fuera ese hombre, por la única razón que preferiría vivir es sólo por el miedo que me da la muerte.
Ah, sí, obvio que me pueden decir que yo no hago nada para parar eso. Es verdad, eh! No hago nada, tampoco sé una solución que me convensa a mí, pero por lo menos no estoy ganando plata con eso. Por lo menos me duele.
Y una cosa más, por si alguien piensa decir "no es un indio, es indígena, es nativo". No, es indio. Los nativos americanos crearon una conciencia de tales como indios y ahora defienden su título como tales.
Que en un noticiero pasen a un hombre de 50 años, de menos de 40 kilos, picado por vinchugas (demás está decir que tiene Chagas) y con tuberculosis, sólo para reportar que hay alguien que sufre así no tiene nombre. Preguntarle después a un antropólogo 'por qué los indios no tienen futuro?' y no hacer nada no hace más que enfatizar la falta de trascendencia que tiene la nota para el periodista. El antropólogo le respondió que no sabía, pero que estaban destinados a desaparecer.... yo no sé, que existan los Tobas o no a mí no me parece lo importante, que exista un hombre que no puede dormir porque esos bichos horrendos lo muerden toda la noche, eso ya es demasiado. Personalmente: si yo fuera ese hombre, por la única razón que preferiría vivir es sólo por el miedo que me da la muerte.
Ah, sí, obvio que me pueden decir que yo no hago nada para parar eso. Es verdad, eh! No hago nada, tampoco sé una solución que me convensa a mí, pero por lo menos no estoy ganando plata con eso. Por lo menos me duele.
Y una cosa más, por si alguien piensa decir "no es un indio, es indígena, es nativo". No, es indio. Los nativos americanos crearon una conciencia de tales como indios y ahora defienden su título como tales.
miércoles, 13 de junio de 2007
De todo un poco
Caminaba, como todos, como una más. La tarde es fría, llena de neblina, como las últimas en esta ciudad: un intento más de europeizar un país del tercer mundo que queda al otro lado del Altántico, quizás. Yo por suerte tengo esta campera, pero el chico que pasa al lado mío no. Pobre... debe tener frío, como él, como él y como ella. En fin, como tantos otros de los que nadie se acuerda, como tantos otros que nadie ve.
"Coma carne de chancho, es sano" dice ahora una propganda del gobierno, publicitando el consumo de cerdo (¡cínicos!¡Digan la verdad! ¡Digan que no hay carne de vaca porque las vacas que quedan, las que no se mueren de hambre o ahogadas, se exportan!). Tan típico, esto de menospreciarnos. Si no alcanza la electricidad para toda la ciudad es una campaña pro-ambientalista, si no hay carne de vaca es porque la carne de chancho es sana. ¡Por favor! ¿Quiénes se creen que somos? ¿Quiénes se creen que son? Mis padres ya me menospreciaron por el resto de mi vida, para que venga un tal "gobierno" a subestimarme así.
Después vienen otros. Vienen los que hablan de revolución social, del cambio político-económico, de Marx (y hasta algún desubicado de Mao). Claro, con gente que habla a favor del comunismo maoista ¿cómo no nos van a menospreciar como pueblo? Es verdad, tienen razón, retiro lo dicho: aquellos que hacen propaganda en pos del gobierno de Mao Tse-Tung, merecen ser menospreciados por el gobierno y comer carne de chancho. Después de todo, quizás Ibsen tuviera razón y el título de "pueblo" hay que ganarselo y no todos somos pueblo. Quizás este sea un país sin pueblo y con un montón de seres humanos que no saben ni lo que son (mucho menos lo que quieren, lo que les gusta o lo que prefieren). Después de todo quizás sea así.
Yo, por mi parte, soy una persona con suerte (o ser humano, para el caso). Yo regalé flores (y hay tantos otros que no) y hasta me regalaron flores. Claro, nunca le regalé flores a alguien que me las haya regalado (ni viceversa), pero no está tan mal, o sí?
En fin, algo está por estallar. Que estalle,pero no acá: arruinaría mi té.
"Coma carne de chancho, es sano" dice ahora una propganda del gobierno, publicitando el consumo de cerdo (¡cínicos!¡Digan la verdad! ¡Digan que no hay carne de vaca porque las vacas que quedan, las que no se mueren de hambre o ahogadas, se exportan!). Tan típico, esto de menospreciarnos. Si no alcanza la electricidad para toda la ciudad es una campaña pro-ambientalista, si no hay carne de vaca es porque la carne de chancho es sana. ¡Por favor! ¿Quiénes se creen que somos? ¿Quiénes se creen que son? Mis padres ya me menospreciaron por el resto de mi vida, para que venga un tal "gobierno" a subestimarme así.
Después vienen otros. Vienen los que hablan de revolución social, del cambio político-económico, de Marx (y hasta algún desubicado de Mao). Claro, con gente que habla a favor del comunismo maoista ¿cómo no nos van a menospreciar como pueblo? Es verdad, tienen razón, retiro lo dicho: aquellos que hacen propaganda en pos del gobierno de Mao Tse-Tung, merecen ser menospreciados por el gobierno y comer carne de chancho. Después de todo, quizás Ibsen tuviera razón y el título de "pueblo" hay que ganarselo y no todos somos pueblo. Quizás este sea un país sin pueblo y con un montón de seres humanos que no saben ni lo que son (mucho menos lo que quieren, lo que les gusta o lo que prefieren). Después de todo quizás sea así.
Yo, por mi parte, soy una persona con suerte (o ser humano, para el caso). Yo regalé flores (y hay tantos otros que no) y hasta me regalaron flores. Claro, nunca le regalé flores a alguien que me las haya regalado (ni viceversa), pero no está tan mal, o sí?
En fin, algo está por estallar. Que estalle,pero no acá: arruinaría mi té.
viernes, 8 de junio de 2007
Listado de cosas que quiero decir y no sé como:
1. hay música que nunca voy a poder escuchar de vuelta. Puedo oirla, pero no puedo escucharla, cuando la oigo no siento la música, sino que siento cosas que sentía la primera vez que la escuché. Casos de esto (sólo dos hasta ahora) son los discos (carpetas?) de Nouvellve Vague y el CD de Satie que tengo. En el primer caso siento la ansiedad (angustia?) de no saber, de lo nuevo, la emoción, y la nostalgia de que todas esas cosas, que eran hermosas, ya no están como estaban. Lo nuevo ya no es nuevo, es hermoso y conocido, pero no es nuevo (entiendanme, no digo que sea malo, sólo digo que cambió y un cambio siempre trae algo de nostalgia a posteriori). En el segundo de los casos, Satie me deprime. Me deprime porque de por sí Eric no hizo música muy eufórica, y por el otro lado, porque lo escuchaba mientras leía un libro que me pareció deprimente y sofocante, que me lo prestó alguien que me parecía igualmente soficante. Trato de ni pensar en el disco de Satie. No sé si a alguien le pasará igual.
2. no sé cómo hacer lo que quiero. Me cuesta tanto tanto tanto, cuando lo pienso, me agarra una angustia terrible y ganas de llorar y ya no lo puedo decir más.
3. ayer tuve clase de Diseño. Hubo entrega, nos dieron alguna boludez para la clase que viene y nos dejaron irnos. Yo aproveché y le pregunté al profesor algo sobre mi primer trabajo, nos quedamos con 3 pibes más. Él (el profesor) se nos puso a hablar y nos contó de su carrera como diseñador y como docente, de lo que fue la facultad en el 2001, de lo que aprendió él, de qué es un buen diseño, de Fontana, de por qué sí o por qué no. No puedo explicar lo bien que me sentí ahí, ojalá más gente quisiera charlarme así de cosas que me gustan, a mí me gustaría escuchar, a mí me gustaría aprender (y quizás, después discutir).
4. mi perra es un grifón de bruselas, y es un tipo de perro feo y raro, con ojos grandes y deformes, pero muy buenos. Es muy linda Lola. Se usaban antes para cazar cucarachas y ratas, pero Lola no. Lola, cuando está en la cocina (y ve una cucaracha chiquitita) se asusta, salta para atrás y se queda mirándola como para asegurarse que no se mueva y la ataque.
2. no sé cómo hacer lo que quiero. Me cuesta tanto tanto tanto, cuando lo pienso, me agarra una angustia terrible y ganas de llorar y ya no lo puedo decir más.
3. ayer tuve clase de Diseño. Hubo entrega, nos dieron alguna boludez para la clase que viene y nos dejaron irnos. Yo aproveché y le pregunté al profesor algo sobre mi primer trabajo, nos quedamos con 3 pibes más. Él (el profesor) se nos puso a hablar y nos contó de su carrera como diseñador y como docente, de lo que fue la facultad en el 2001, de lo que aprendió él, de qué es un buen diseño, de Fontana, de por qué sí o por qué no. No puedo explicar lo bien que me sentí ahí, ojalá más gente quisiera charlarme así de cosas que me gustan, a mí me gustaría escuchar, a mí me gustaría aprender (y quizás, después discutir).
4. mi perra es un grifón de bruselas, y es un tipo de perro feo y raro, con ojos grandes y deformes, pero muy buenos. Es muy linda Lola. Se usaban antes para cazar cucarachas y ratas, pero Lola no. Lola, cuando está en la cocina (y ve una cucaracha chiquitita) se asusta, salta para atrás y se queda mirándola como para asegurarse que no se mueva y la ataque.
lunes, 4 de junio de 2007
(E)snobismo
Estoy snob. Horriblemente snob. De hecho, cuando abrí este blog, sabía perfectamente que era un blog con posts pretenciosos, posts que querían trascender su naditud (porque al fin y al cabo no son nada, solo unos y ceros como saben todos) y explicar, describir y contar cosas que ni ellos ni quien los escribe puede. Posts que rozan con lo provocativo (si es que no lo son), posts que quieren parecen más de lo que son. Y lo abrí, porque la verdad es que, en el fondo, yo no quiero provocar ni discutir ni nada con estos posts, sí me gustaría lo contrario, pero no viene al caso. Mi problema no es el blog, sino mi esnobismo.
Lo peor de todo es que odio a la gente snob. Odio a los intelectuales snobs, a las chicas lindas que se creen que por ser lindísimas son mejores que cualquiera, a los políticos que creen que tienen la única y posible ideología para dirigir algo (lo que fuere). No me gustan. No me gusta que la gente esté orgullosa de "sus" logros o virtudes o características y tengo una razón para nada resentida que ahora voy a dejar escrita acá.
Antes que nada quiero hacer una aclaración: en todo este post voy a estipular el término "orgullo" con todos sus derivados. Acá me voy a referir a "orgullo" no a la aceptación con dignidad de una característica o acción calificada positivamente sino al orgullo soberbio y justamente snob. Sigamos.
La cuestión es que una persona se siente orgullosa por ser inteligente o linda o lo que fuere y eso no tiene fundamento alguno. Uno no es inteligente, por ejemplo, por mérito propio. La ingeligencia viene con uno, a pesar de lo que uno quiere o no. Además, lo que se considera inteligente es relativo y cultural, uno no es inteligente por mérito propio (repito) uno es inteligente porque la mayoría (o una persona en particular) opina que lo es. Porque se valora su forma de razonar, o una idea que se tuvo. Entonces, qué razón tiene que uno esté orgulloso de su propia inteligencia si, en el fondo, no es mérito propio? Es más, quizás ni siquiera uno es verdaderamente inteligente, que alguien opine y afirme que uno es inteligente, no hace a una persona más o menos inteligente.
De todas formas, y ustedes (supongo yo) bien dirán que lo que sí es mérito propio es cultivar esa inteligencia, cultivar el conocimiento general, el interés por las cosas. Eso sí es, en parte, mérito propio, pero en parte y poco y nada. Por qué, por un lado, no es natural en el hombre la curiosidad?(obviamente que hasta en la Biblia, escrita hace dos mil años que está, y no nombro a la Biblia documento sagrado sino como documento de más de un sigloy medio de antigüedad). Además, la posibilidad de cultivar ese interés nos lo han dado nuestros padres en la crianza (incluso si no fueron padres de los que apoyan a sus hijos y ayudan, si fueron esos padres que por el contrario los hacen sentir marginados, esos padres también tuvieron que ver en el incentivo por la cultura), también tiene que ver las condiciones económicas en las que nacimos (porque si estuvieramos muriendo de hambre, no hay inteligencia, ni padres, ni curiosidad que nos llevaran a estudiar termas de arte, ciencia o lo que fuere, sólo lucharíamos por comer), y también está el factor azarozo que hizo que la persona se interese en temas como el arte o la ciencia en vez de interesarse por crear nuevas drogas de laboratorio (área que, estoy segura, requiere de la misma inteligencia pero que es mucho menos valorada).
Entonces, de más está decir que se puede argumentar igualmente en conta de cualquier virtud o situación, y yo lo sé. Lo sé hace suficiente tiempo para para entender que no tengo nada de especial (ni bueno ni malo), y que tengo que agradecer lo que soy, porque en eso yo no tuve demasiado que ver. Supongo que necesitaba decirmelo para entenderlo. Gracias.
Lo peor de todo es que odio a la gente snob. Odio a los intelectuales snobs, a las chicas lindas que se creen que por ser lindísimas son mejores que cualquiera, a los políticos que creen que tienen la única y posible ideología para dirigir algo (lo que fuere). No me gustan. No me gusta que la gente esté orgullosa de "sus" logros o virtudes o características y tengo una razón para nada resentida que ahora voy a dejar escrita acá.
Antes que nada quiero hacer una aclaración: en todo este post voy a estipular el término "orgullo" con todos sus derivados. Acá me voy a referir a "orgullo" no a la aceptación con dignidad de una característica o acción calificada positivamente sino al orgullo soberbio y justamente snob. Sigamos.
La cuestión es que una persona se siente orgullosa por ser inteligente o linda o lo que fuere y eso no tiene fundamento alguno. Uno no es inteligente, por ejemplo, por mérito propio. La ingeligencia viene con uno, a pesar de lo que uno quiere o no. Además, lo que se considera inteligente es relativo y cultural, uno no es inteligente por mérito propio (repito) uno es inteligente porque la mayoría (o una persona en particular) opina que lo es. Porque se valora su forma de razonar, o una idea que se tuvo. Entonces, qué razón tiene que uno esté orgulloso de su propia inteligencia si, en el fondo, no es mérito propio? Es más, quizás ni siquiera uno es verdaderamente inteligente, que alguien opine y afirme que uno es inteligente, no hace a una persona más o menos inteligente.
De todas formas, y ustedes (supongo yo) bien dirán que lo que sí es mérito propio es cultivar esa inteligencia, cultivar el conocimiento general, el interés por las cosas. Eso sí es, en parte, mérito propio, pero en parte y poco y nada. Por qué, por un lado, no es natural en el hombre la curiosidad?(obviamente que hasta en la Biblia, escrita hace dos mil años que está, y no nombro a la Biblia documento sagrado sino como documento de más de un sigloy medio de antigüedad). Además, la posibilidad de cultivar ese interés nos lo han dado nuestros padres en la crianza (incluso si no fueron padres de los que apoyan a sus hijos y ayudan, si fueron esos padres que por el contrario los hacen sentir marginados, esos padres también tuvieron que ver en el incentivo por la cultura), también tiene que ver las condiciones económicas en las que nacimos (porque si estuvieramos muriendo de hambre, no hay inteligencia, ni padres, ni curiosidad que nos llevaran a estudiar termas de arte, ciencia o lo que fuere, sólo lucharíamos por comer), y también está el factor azarozo que hizo que la persona se interese en temas como el arte o la ciencia en vez de interesarse por crear nuevas drogas de laboratorio (área que, estoy segura, requiere de la misma inteligencia pero que es mucho menos valorada).
Entonces, de más está decir que se puede argumentar igualmente en conta de cualquier virtud o situación, y yo lo sé. Lo sé hace suficiente tiempo para para entender que no tengo nada de especial (ni bueno ni malo), y que tengo que agradecer lo que soy, porque en eso yo no tuve demasiado que ver. Supongo que necesitaba decirmelo para entenderlo. Gracias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)